Las emociones, su percepción y expresión, facilitan la interacción entre las personas y su adaptación al medio. En el ámbito social, se puede entender el contexto verbal como la información que rodea a una persona y que le caracteriza en algún grado. Esto resulta relevante, dado que este contexto verbal, podría estar afectando a la valoración que el perceptor realiza de la emoción expresada. Resulta habitual estudiar el contexto verbal utilizando palabras o situaciones sociales, pero hasta la fecha no se ha tratado en términos más generales, y referido a la vida de la persona que expresa la emoción. Este fue el objetivo del presente trabajo. Se les pidió a 50 sujetos que visualizaran expresiones neutras, rodeadas por cinco palabras positivas, negativas o neutras, que describían la vida de dicha persona. En una segunda fase, se les presentaron, durante 39 ms, expresiones faciales de alegría o tristeza, de las mismas personas que aparecieron en la fase anterior, para que decidieran lo más rápido posible si la emoción expresada era de alegría o tristeza. Los resultados mostraron que se reconocían mejor las expresiones de alegría y tristeza en aquellos rostros que en la fase anterior habían sido asociados a un contexto verbal positivo y negativo, respectivamente. Los resultados informan de un efecto de congruencia, donde se infiere la capacidad de integración de la información en nodos simples, que facilita su activación en procesos de evaluación, con un claro valor adaptativo.