Numerosos estudios de investigación indican que la violencia en el ámbito de la pareja es un fenómeno que presenta altas tasas de reincidencia. Dado que el coste personal y social de este tipo de situaciones es extremadamente alto, se detecta la necesidad de valorar la incorporación de nuevas estrategias de intervención basadas en la evidencia que, proporcionarían un nuevo enfoque terapéutico, más contextual y flexible. En este marco