La presente investigación se adentra en el estudio de la implementación de actividades de ocio y activación conductual como medios terapéuticos destinados a mitigar la sintomatología negativa en personas con episodios psicóticos incipientes. Se llevó a cabo una intervención compuesta por 12 sesiones semi-estructuradas con la participación de dos sujetos: un joven de 20 años y una mujer de 23. La conceptualización del ocio no se limitó únicamente a ser considerado como una estrategia para la reintegración social, sino que también se entendió como un medio para revitalizar el estado de ánimo y fortalecer las conexiones sociales y personales.Aunque los resultados preliminares indican una tendencia positiva, se hace necesario llevar a cabo una validación más extensa para consolidar la eficacia de esta estrategia intervencionista en la mejora del bienestar de los pacientes.