El presente trabajo se plantea rastrear la utilización del alcohol en el ámbito de la medicina como agente terapéutico, no solo en los trastornos somáticos y quirúrgicos, donde su uso era muy generalizado como antipirético y antiséptico, sino fundamentalmente en los trastornos mentales, en los que nunca pasó de ser un elemento de segundo orden con indicaciones muy limitadas, posiblemente porque los efectos psicotrópicos incluían alteraciones de las funciones superiores. Tras reseñar b