El derecho fundamental a la integridad moral (autoidentificación bio-psico-social, según el Tribunal Constitucional) debe reflejarse siempre en los informes periciales médicos y/o psicológicos de los procedimientos judiciales de familia. El enfoque multidisciplinar del derecho a la integridad moral en estos informes, desde la proposición de la prueba hasta la ratificación del informe los procedimientos de familia, permitirá la protección de la garantia de indemnidad, la detección y prevención de la violencia en el entorno familiar y la mejor intervención administrativa en orden a solucionar los conflictos promoviendo más eficazmente la función socializadora de la familia en un Estado Social y Democrático de Derecho. La dimensión colectiva del derecho a la integridad moral, legitima la intervención e implicación de todos los profesionales en orden a remover los obstáculos culturales que en el entorno familiar, condicionan o dificultan el libre desarrollo de la personalidad del ser humano desde que nace. El objetivo de las periciales médicas y psicológicas en los procedimientos de familia, desde el enfoque derechos humanos-salud colectiva, es promover el concepto amplio de salud que entronca más allá del bienestar individual, con la utopía de la felicidad del ser humano en su dimensión social.