Esta ponencia relaciona el acoso moral con la psicopatía, pretende demostrar que el instigador de un acoso corresponde a un psicópata socialmente integrado y va más allá al postular que en las falsas acusaciones de mobbing, a menudo, se encubre un verdadero acosador que se hace pasar por víctima y utiliza el procedimiento judicial como una nueva manera de hostigar a la verdadera víctima.