La violencia contra los niños, niñas y adolescentes (NNA) constituye un problema de salud de gran relevancia. Su reconocimiento como fenómeno específico se consolidó durante el siglo XX y ha sido recogido en diversos instrumentos normativos internacionales y nacionales, entre ellos la Convención sobre los Derechos del Niño y la Ley Orgánica 8/2021 de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia.Las situaciones de violencia pueden adoptar múltiples formas,