La adolescencia es un periodo de la vida con intensos cambios físicos, psíquicos y sociales, que convierten al niño en adulto, abarcando desde los 10 y 21 años.Además de los cambios importantes en crecimiento y desarrollo hay objetivos psicosociales a conseguir como adquirir independencia familiar; tomar conciencia de la imagen corporal, y aceptarse; establecer relación con amigos y pareja; y establecer su identidad (sexual, vocacional, moral, etc.) Muchas problemáticas se originan en relación a su patología potencialmente mortal, en especial emocionales, ansiedad , depresión, trastornos en la conducta, desconfianza con los médicos o familiares, y muchos otros que pueden ser prevenidos y/o aliviados precozmente si el equipo interdisciplinario está integrado por un psiquiatra ya que, el adolescente que presenta una enfermedad física tienen un mayor riesgo de presentar cuadros psiquiátricos y/o reactivos a la situación que padece. En la adolescencia el concepto de la muerte es más cercano al que tiene le adulto, y si esa propia muerte es inminente sabrán perfectamente que ella pondrá punto final a su vida junto con sus sueños y esperanzas por lo que serán reactivos a dicha situación. El rol del psiquiatra no es solamente intervenir farmacológicamente, sino que también trabaja en torno a la comunicación con el paciente y la familia, hace de nexo con el personal de salud, atiende las necesidades y deseos en las últimas instancias de la vida, acompaña al joven en el proceso de su muerte. Además acompaña a la familia en el duelo así como al personal que asistió al joven.