En el presente trabajo pasamos a exponer aquellos errores más frecuentes que encontramos en nuestra práctica habitual, como psicólogos forenses, en las evaluaciones sobre asuntos de malos tratos.Encontramos que informes en este ámbito adolecen, en muchos casos, de falta de rigor, fundamento y metodología apropiada, dejando patente un desconocimiento de la violencia psicológica en concreto, y de la violencia con perspectiva de género en general, sus causas, mantenimiento y consecuencias, llegando a interpretaciones, análisis y conclusiones periciales, cuanto menos, inexactas.