En la práctica clínica se abordan pacientes con clínica tan compleja que los diagnósticos y tratamientos que precisan se han de modificar a lo largo del ingreso. En esta comunicación se presenta el caso de una paciente inicialmente ingresada para contención del riesgo autolítico, junto con el amplio diagnóstico diferencial que suscitó a lo largo de su estancia en la Unidad de Hospitalización, y una revisión de la influencia de las hormonas sexuales (fundamentalmente estrógenos) en varios trastornos psiquiátricos. A lo largo del ingreso de esta paciente se puso de manifiesto clínica no sólo afectiva, sino que también se apreciaron fenómenos relacionados con daño vincular y clínica psicótica, que presentaban importantes variaciones periódicas que sugerían al menos una relación temporal con disbalances hormonales.