El estigma es unos de los estresores más frecuentes que se generan con las personas con trastornos por consumo de sustancias. En los procesos de desintoxicación y deshabituación es donde se pueden evidenciar y detectar las dificultades que generan los estigmas, y más concretamente en el momento de poder abordar la reinserción social y laboral de las personas que los sufren. Afectando negativamente a la vida de las personas que los experimentan y comportando consecuencias devastadoras, siendo etiquetados y apartados socialmente a quien lo padecen. Generando un importante aislamiento que se va instaurando como un estilo de vida e invisibilizando su sufrimiento. Por esto, es importante poder abordar como romper estos estigma/estereotipos y poder acompañar a la persona en el proceso de la reinserción social. Que no solo pasara por dejar el consumo de drogas, sino que será necesario un trabajo a largo plazo donde se abordaran y restablecerán dinámicas, estilos de vida saludables y responsabilidades.