Se estima que más de 800. 000 personas mueren cada año por suicidio, siendo la segunda causa principal de muerte entre personas de 15 a 29 años de edad. Hay indicios de que, por cada adulto que se suicida, posiblemente más de 20 intentaron suicidarse. Según el INE, en España en 2016 el suicidio se mantuvo como la primera causa de muerte externa, con 3. 569 fallecimientos. El análisis de las variables psicológicas implicadas en la conducta suicida cobra especial importancia de cara a la prevención de la misma. En el presente estudio se analiza la relación entre autoestima y estrategias de afrontamiento con la conducta suicida, en pacientes con diferentes trastornos mentales. Se separan en dos grupos: pacientes con y sin historia de intentos de suicidio. Se utiliza la escala de autoestima de Rosemberg y el inventario de Respuestas de Afrontamiento para adultos (CRI-A). Los resultados indican que la presencia de niveles de autoestima más elevados está vinculada a menor riesgo de suicidio. Con respecto a las estrategias de afrontamiento, la reevaluación positiva y la búsqueda de gratificación presentan valores significativamente mayores en personas sin intentos de suicidio, mientras que los sujetos que tienen historia de intentos de suicidio utilizan más estrategias de evitación y descarga conductual (paso al acto).