Los déficits neurocognitivos, en atención, memoria y funcionamiento ejecutivo han sido ampliamente estudiados en la esquizofrenia, pero se ha puesto menos énfasis en el estudio de la cognición social. La cognición social, en la actualidad, se está convirtiendo en el foco de interés porque la evidencia empírica está mostrando su relevancia como variable mediadora entre neurocognición y el nivel de funcionamiento social del paciente con esquizofrenia. En consecuencia, se han desarrollado