Las excoriaciones psicogénicas corresponden a una patología cutánea autoprovocada, que resulta de una conducta compulsiva y repetida de excavar la piel, previa inspección detallada tanto táctil como visual, con el consecuente daño tisular que puede resultar muchas veces desfigurante. Se observa más frecuentemente en mujeres jóvenes, adultas y personas de mediana edad con trastornos obsesivo-compulsivos, como así también en trastornos de ansiedad y depresión. De difícil tratamiento médico, es recomendable la participación conjunta del dermatólogo y del psiquiatra, para la obtención del mejor control terapéutico.