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Última actualización web: 07/12/2022

Expectativas de afecto negativo versus afecto negativo real experimentado por fumadores en abstinencia.

Autor/autores: María Dolores Díaz Palarea
Fecha Publicación: 01/03/2009
Área temática: Adicciones .
Tipo de trabajo:  Conferencia

RESUMEN

Objetivo: El presente estudio se diseñó para verificar la hipótesis de que el afecto negativo real que experimenta un fumador tras la experiencia de abstinencia es menor a las expectativas que el propio fumador anticipa.

Método: 30 fumadores adultos (56, 7% mujeres) participaron en el grupo experimental. Tres días antes de iniciar una prueba de abstinencia, se les pidió que estimaran el grado de Deseo de Fumar, ansiedad Estado, y estrés que esperaban sentir en su primer día de abstinencia. Tras un periodo de aproximadamente 18-20 a 4-6 horas sin fumar (dependiendo de la puntuación obtenida en el test de adicción de Fagerstrom) se volvieron a medir las mismas variables.

Resultados: se constataron diferencias significativas entre ambos momentos en ansiedad Estado y estrés, pero no en Deseo de Fumar, aunque el nivel real fuera menor que el esperado.

Conclusión: La hipótesis se confirma: la abstinencia real es menos molesta que la esperada. Estos resultados se comentan en el sentido del efecto que dichas expectativas negativas sobre la gravedad del síndrome de abstinencia puedan tener como factores determinantes del abandono terapéutico en los procesos de deshabituación.

Palabras clave: Abstinencia, Activación, Ansiedad, Deseo, Estrés, Expectativas


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Expectativas de afecto negativo versus afecto negativo real experimentado por fumadores en abstinencia*.

(Negative affect expectations versus actual negative affect experienced by smokers during abstinence. )

Betancort Tabares, Elba; Calvo Francés, Fernando; Díaz Palarea, María Dolores.

Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

* Este trabajo está parcialmente financiado por la ayuda TS12005-07764-C02-02 I+D+I del Ministerio de Educación y Ciencia con fondos FEDER.

PALABRAS CLAVE: Abstinencia, Expectativas, ansiedad, estrés, Activación, Deseo.

(KEYWORDS: Abstinence, Expectations, Anxiety, Stress, arousal, Craving. )

Resumen

Objetivo: El presente estudio se diseñó para verificar la hipótesis de que el afecto negativo real que experimenta un fumador tras la experiencia de abstinencia es menor a las expectativas que el propio fumador anticipa.  

Método: 30 fumadores adultos (56, 7% mujeres) participaron en el grupo experimental. Tres días antes de iniciar una prueba de abstinencia, se les pidió que estimaran el grado de Deseo de Fumar, ansiedad Estado, y estrés que esperaban sentir en su primer día de abstinencia. Tras un periodo de aproximadamente 18-20 a 4-6 horas sin fumar (dependiendo de la puntuación obtenida en el test de adicción de Fagerstrom) se volvieron a medir las mismas variables.  

Resultados: se constataron diferencias significativas entre ambos momentos en ansiedad Estado y estrés, pero no en Deseo de Fumar, aunque el nivel real fuera menor que el esperado.  

Conclusión: La hipótesis se confirma: la abstinencia real es menos molesta que la esperada. Estos resultados se comentan en el sentido del efecto que dichas expectativas negativas sobre la gravedad del síndrome de abstinencia puedan tener como factores determinantes del abandono terapéutico en los procesos de deshabituación.

Abstract

Objetive: The present study was designed to verify the hypothesis that the actual negative affect experienced by smokers during abstinence is less than their expectations.  

Method: 30 adult smokers participated (56, 7% women) in an experimental group (EG). 3 days before a test of abstinence they were asked to stimate their level of desire to smoke, state of anxiety and stress that they expected to feel in their first day of abstinence. After a period of aproximately 4/6 to 18/20 hours without smoking (depending on the score obtained in the Fagerström Adiction Test) the same variables were measured again.  

Results: Significant differences were found between both moments in state of anxiety but not in the desire to smoke, althought the actual level was lower than expected.  

Conclusions: The hypothesis was confirmed: real abstinence is less troublesome than expected. According to these results we can speculate that these negative expectations could have a negative impact on the decision to stop smoking.



Introducción

Existen diferentes variables que pueden comprometer el éxito de un programa de deshabituación, entre las que destacamos las creencias erróneas de los fumadores, la sensibilidad a la ansiedad y el “Impact Bias”.
La concepción que se posee sobre alguna cosa o situación futura va a influir en la toma de decisiones, así como en las expectativas de cómo se vivirá la experiencia a nivel afectivo. Estudios recientes han confirmado la hipótesis de las diferencias cognitivas (creencias y actitudes) entre fumadores y no fumadores, planteando que los fumadores juzgan menos peligroso fumar que los no fumadores, subestiman su riesgo relativo, creen que tienen un riesgo menor de desarrollar cáncer de pulmón que el fumador promedio, y apoyan diferentes, mitos que contribuyen a sostener el habito de fumar 1, 2, 3, 4, 5, 6 .
Las ideas de que las personas empiezan a fumar, o continúan haciéndolo debido a su fracaso a la hora de apreciar los riesgos asociados, ha recibido una considerable atención. Así Ayanian y Cleary 1constataron que muchos fumadores, e incluso los grandes fumadores, no conocían que su riesgo de cáncer y enfermedad cardiovascular estuviera por encima de la media. Weinstein 5 encontró que los fumadores juzgan menos peligroso fumar que los no fumadores. También se ha constatado que aún cuando los fumadores reconocen el riesgo en otros, casi siempre reivindican un riesgo menor para sí mismos. Es lo que se ha denominado “optimismo no realista” del fumador4 Prácticamente todos los estudios que han medido este sesgo mediante cuestionarios auto administrados (menos afectados por la deseabilidad social) han constatado ese “optimismo no realista” 2, 7, 8 
Recientemente Weinstein, Marcus y Moser 6 han confirmado que los fumadores comparados a los no fumadores, subestiman su riesgo relativo. Los fumadores creían que tenían un menor riesgo de desarrollar cáncer de pulmón que el fumador promedio, y una sustancial proporción de fumadores y exfumadores apoyaban varios mitos, más de la mitad creían que el ejercicio anulaba la mayor parte de los efectos del fumar. Entre los resultados obtenidos por Weinstein et al 6 destaca que el acuerdo sustancial está en relación con los planteamientos que sobreestiman el control de los riesgos (ejercicio y vitaminas) y minimizan la responsabilidad, apelando al no control. Los fumadores caen en la minimización de riesgos convenciéndose a sí mismos de que ellos tienen tantos riesgos como otros fumadores. Los fumadores subestiman la magnitud con la que fuman. Además de estos resultados, los autores plantean que la apariencia del riesgo se hacía sin considerar el nivel de consumo personal, ignorando la relación dosis/efecto, en el sentido de que tenían una apreciación vaga e imprecisa del tamaño del riesgo.
De acuerdo a la revisión realizada por el Tobacco Advisory Group of the Royal College of Physicians10, los estudios de laboratorio, en general, han fracasado en detectar cualquier efecto primario del tabaco o la nicotina en la mejora del estado de ánimo. Los fumadores, en vez de estar más calmados y ser más felices, suelen tener una peor salud mental. Sin embargo los fumadores perciben que fumar les proporciona ciertos beneficios psicológicos. ”Sentirme calmado y/o relajado” es típicamente el efecto subjetivo más frecuentemente informado de fumar. Por eso, una parte importante de los fumadores manifiestan fumar más cuando están preocupados, irritables y se sienten desgraciados. Pero la explicación más plausible es que la creencia de que fumar da lugar a mejoras del estado de ánimo, procede de la experiencia repetida de que el estado de ánimo empeora durante los períodos de abstinencia (por la falta de nicotina), más que por un efecto consistente de la nicotina sobre la mejora del estado de ánimo. Además, los estudios indican que la motivación más importante para seguir fumando es la evitación de los estados emocionales negativos causados por el síndrome de abstinencia10


Recientemente Calvo, Ramal, Díaz y Betancort3 han constatado que los fumadores, frente a los no fumadores, claramente mantienen creencias más favorables al tabaco que los no fumadores. Así sostienen que "fumar relaja y calma", "el estrés de dejar de fumar es peor que el estrés de continuar fumando", "fumar combate el aburrimiento", "yo tengo que morir de algo", "me ayuda a concentrarme", "la contaminación es más importante", "ayuda a mitigar la tensión", "ayuda a manejar mi ira", "me ayuda a pensar " y "fumar no es tan malo a veces". Para determinar la capacidad predictiva de las creencias sobre la condición de "fumador" versus "no-fumador, " se llevó a cabo una regresión logística. El modelo representa entre el 74, 1% y 98, 8% de la varianza, un alto porcentaje. La estimación se ajustó perfectamente a los resultados reales prediciendo correctamente el 98, 8% de los casos, tal que es posible saber el estatus fumador de una persona en base a sus creencias sobre el tabaco.
Otra variable de interés es la sensibilidad a la ansiedad (Anxiety Sensitivity), definido como miedo a la ansiedad11, y que puede explicarse como la creencia que tienen los individuos de que los síntomas corporales, como sensación de asfixia, o palpitaciones cardiacas tienen consecuencias dañinas. Es el miedo al miedo, el miedo que una persona le tiene a las sensaciones orgánicas que aparecen con el estrés y la ansiedad, como la aceleración del ritmo cardíaco, la transpiración y los mareos. Para ilustrarlo, las personas con una elevada sensibilidad a la ansiedad en el factor preocupaciones físicas pueden asustarse de unas simples e inofensivas palpitaciones cardiacas porque interpretan que esta sensación les puede producir un paro cardíaco12, 13 Varias líneas de investigación han indicado que la sensibilidad a la ansiedad aumenta el riesgo de desarrollar en el futuro síntomas de ansiedad, ataques de pánico, y ciertos trastornos de ansiedad 14, 15, 16, 17 
Evidencias recientes indican que las puntuaciones en sensibilidad a la ansiedad están relacionadas con problemas durante la cesación tabáquica. Específicamente, Brown, Kahler, Zvolensky, Legues y Ramsey18 hallaron que las altas puntuaciones en sensibilidad a la ansiedad correlacionaban positivamente con el incremento del riesgo de recaída en la primera semana del abandono del tabaco en fumadores duros (26 cigarrillos/ día) 
La sensibilidad a la ansiedad se encuentra relacionado con la intensidad de los síntomas de abstinencia, retrospectivamente valorados, durante los intentos de deshabituación19 y al aumento de las recaídas durante la primera semana tras la abstinencia20, 21 . Si bien la ansiedad es un síntoma habitual y de los más salientes en las primeras horas de la experiencia de abandono del hábito, el estado de ánimo ansioso ni perdura tanto en el tiempo, ni es tan intenso como los fumadores informa22. 23. 24. 25 
Otra variable de interés es, como decíamos al comienzo, es el “Impact Bias”, definido como un error cognitivo que nos lleva a sobrestimar la duración de nuestras reacciones emocionales a eventos negativos futuros. Aún cuando las personas pueden estimar con cierta precisión la valencia e intensidad del afecto que futuros eventos producirá, pueden ser menos hábiles al estimar la duración de tales afectos, sobrestimándolos, y es a menudo en esta predicción de la duración en lo que se basan las personas para tomar decisiones individuales26. En contra de lo que suele especularse, los acontecimientos estresantes que vivenciamos tienen una duración más corta de lo que anticipamos. Una incompleta visión del futuro, el manejo de teorías erróneas, el pesimismo defensivo, la infra corrección de las predicciones iniciales, la focalización y la negligencia inmunológica, explicarían este sesgo en la predicción de la duración de los afectos negativos26. Estudios sobre recaída en tabaco nos han revelado que también retrospectivamente los sujetos tienden a incrementar sus estimaciones de afecto negativo con respecto a sus experiencias de abstinencia27.


Estos datos aportan un fuerte apoyo a la hipótesis del mantenimiento psicológico de la adicción más allá de las bases fisiológicas. Los fumadores no sólo creen que las situaciones agradables lo serán menos si no consumen tabaco, sino que también las situaciones desagradables serán consideradas más desagradables. En base a ello podemos hipotetizar que, ante la deshabituación, el fumador incrementará el miedo a los síntomas de la abstinencia, mediando negativamente en la toma de decisiones. Aunque, por lo general, las emociones surgen como reacción a una situación estimular concreta, también puede provocarlas información interna del propio individuo (recuerdos, información propioceptiva, etc. ), pudiendo afectar a la percepción de autoeficacia que tienen los individuos en la propia competencia para desarrollar alguna tarea específica28 . La autoeficacia es un constructo clave dentro del modelo Transteórico29 que fue desarrollado en referencia a conductas adictivas tales como el fumar30, 31, y el abuso de alcohol y droga32, aunque actualmente se aplica en un amplio rango de conductas y problemas relacionadas con la salud, como por ejemplo, anorexia33, prevención de HIV34, obesidad35 , y adopción de una dieta saludable36 . Se ha comprobado que personas con la misma capacidad objetiva para llevar a cabo una conducta, presentan rendimientos diferentes en función de que se juzguen a sí mismos capaces de realizarla o no37. La auto-eficacia juega un rol central en la manera que el cambio de conducta afecte al individuo en su decisión de hacer cambios, la cantidad de esfuerzo que tiene que realizar para crear tales variaciones y la cantidad de tiempo durante el que tendrá que perseverar ante la adversidad38. Es así que muchos fumadores, que ni siquiera han tenido una experiencia real de cese de fumar, manejan la información de que el afecto negativo (ansiedad, estrés, etc…) será un obstáculo para que dicha tarea se consuma exitosamente.
Como resultado de estas creencias el individuo percibe su baja competencia para afrontar la vida diaria sin tabaco, que unido a la ansiedad anticipatoria que sufre ante el hecho de dejar el tabaco, le llevan a negar o minimizar el impacto de la adicción sobre su salud y calidad de vida, y una consiguiente maximización de las ventajas de continuar fumando. El hecho de que los fumadores hagan predicciones exageradamente negativas sobre el hecho de abandonar el tabaco unido al miedo a sufrir ansiedad, supone un claro impedimento a la hora de poner en práctica el abandono del consumo.
El objetivo de nuestro trabajo se centrará, en relación a las investigaciones comentadas, en el estudio de la existencia de expectativas sobrevaloradas de afecto negativo. Nuestra hipótesis de partida será que los fumadores predecirán unos niveles de afecto negativo (ansiedad, estrés y deseo) durante el síndrome de abstinencia significativamente superiores a los que experimentarán de forma real.


Método

. Diseño

Se realizó un estudio mediante un diseño cuasi experimental de grupo único (intrasujeto) de fumadores (grupo GE) con medidas de las variables dependientes (ansiedad estado, estrés y deseo de fumar) pre y post39. La variable independiente tomó dos valores: a) situación de abstinencia imaginada y b) situación de abstinencia real. Posteriormente se utilizaron dos grupos más como cuasi control para realizar dos tipos de comparaciones. Para mejorar el control del diseño se midieron las variables dependientes en otros grupos de participantes similares, pero sin intervención ni selección al azar. En primer lugar se compararon los niveles de ansiedad del grupo de fumadores bajo situación de abstinencia imaginada con los niveles de ansiedad de un grupo de estudiantes (fumadores y no fumadores), o GC1, bajo situación de ansiedad evocada (recuerdo de una situación estresante personal del pasado). En segundo lugar se compararon los niveles de estrés de un grupo de fumadores, o GC2, en un día ordinario de consumo con el grupo de fumadores en abstinencia.  

. Participantes

El GE se compuso de 30 personas con dependencia a la nicotina, de acuerdo a criterios DSM-IV40, consumidores de un paquete o más de cigarrillos al día. La edad media de la muestra fue de 44, 64 siendo el porcentaje de mujeres del 56, 7%. Todas las personas que participaron en el estudio fueron usuarios de la Unidad de deshabituación Tabáquica de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y siguieron para su tratamiento el Programa A. I. R. E. 41 .
El GC1 se compuso de 228 estudiantes universitarios procedentes de diferentes centros de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, con una edad media de 21, 88 años, siendo el 81, 6% mujeres. La asignación se realizó aleatoriamente por centros de procedencia.  
El GC2 estuvo compuesta por 50 personas fumadoras procedentes de una muestra mayor de población general. La edad oscilaba entre 18 y 55 años siendo la media 31, 17 años y una mayoría de mujeres que formaban el 57, 1% del total.  

. Instrumentos

Se emplearon las escalas de ansiedad estado del STAI42 y la escala de estrés del inventario Diferencial de Adjetivos para el Estudio del Estado de Ánimo IDDA-EA43, el test de Fagerström44 y una escala analógica para la evaluación del deseo de fumar. El STAI42para medir el nivel de ansiedad situacional está compuesta por 20 elementos que se contestan según una escala graduada de de 0 (nada) a 3 (mucho) puntos, obteniéndose una puntuación que va desde 0 a 60. Con respecto a la interpretación de las puntuaciones, se usaron los baremos de la versión española de TEA. Los valores de consistencia interna de esta versión son altos (entre 0. 84 y 0. 87), y su fiabilidad, con el método de las dos mitades, es 0. 86 (TEA, 1994). El IDDA-EA43 que valora el estado de ánimo en términos negativos consta de 28 pares de adjetivos antónimos separados entre sí por una escala de siete puntos (-3 a +3). Los mismos autores constataron, mediante análisis factoriales, la validez convergente y discriminante de cada par de adjetivos para cada uno de los factores, así como la adecuada validez concurrente y el rango de fiabilidad que va de 0. 81 a 0. 91. El valor de las correlaciones es especialmente notable en el Factor II (Estrés) y va de un valor mínimo de 0. 831 a un valor máximo de 0. 994, evidenciando la estabilidad de este factor tanto para el grupo de hombres como para el de mujeres.
Para la evaluación del deseo de fumar se empleó una escala analógica de calificación del nivel de deseo de fumar con 5 grados de intensidad, que van desde “sin deseo de fumar” a “con deseo imperioso de fumar”.  
Por último se midió el nivel de dependencia física con la versión de seis ítems del test de Fagerström44 que puntúa de 0 a 10 y que clasifica a los fumadores en tres niveles de adicción, baja dependencia de la nicotina (puntuación menor o igual a 4), dependencia media (puntuación con valores entre 5 y 6) y alta dependencia de la nicotina (puntuación igual o superior a 7).


. Procedimiento

Los participantes del GE han sido todos usuarios del programa A. I. R. E41 (Aprendizaje Integrado de Recursos Estratégicos) de la Universidad de Las Palmas De Gran Canaria. En la primera sesión, se tomaron los datos de dependencia física a la nicotina mediante el test de Fagerstrom44, y se les pidió que cumplimentasen asimismo el STAI42, el IDDA-EA43, y la evaluación de deseo, imaginándose en una situación futura con la siguiente consigna: “conteste los siguientes cuestionarios imaginando como se sentiría si llevase toda la mañana sin fumar”. Tres días después se les asignaron unos periodos de abstinencia que oscilaban entre 18 y 4 horas, según la puntuación obtenida en el Fagerström44 (a menor dependencia física, mayor periodo de abstinencia), y se les volvió a pedir que contestasen las mismas pruebas, exceptuando el test de Fagerström.  
El GC1 respondió al STAI42 en situación de laboratorio tras recordar vividamente algún acontecimiento real estresante pasado de su propia vida. Se tuvo en cuenta poder eliminar las posibles situaciones relacionadas con la abstinencia de alguna sustancia, pero no se dio el caso.
Los integrantes del GC2 cumplimentaron el IDDA-EA43 de manera asituacional en el contexto de un día ordinario de sus vidas y sin intervenir sobre su hábito tabáquico, midiéndose, por tanto, su nivel de estrés en un día de consumo habitual.

. Análisis

Los datos fueron analizados mediante el programa estadístico SPSS versión 14. Se utilizó la prueba t de comparación de medias para muestras dependientes en primer lugar, y la misma prueba t pero para muestras independientes entre los grupos controles
y el experimental. A través de esta prueba se determina si las diferencias entre los valores medios de las variables de cada caso difieren estadísticamente entre sí. Para todos los análisis se consideró que una relación era estadísticamente significativa cuando p<= 0, 05 y no significativa si p>0, 05.

Resultados

En la tabla 1 mostramos los valores descriptivos de las variables dependientes (VVDD) ansiedad, estrés y Deseo, en los dos momentos, abstinencia imaginada y abstinencia real en el GE. La situación imaginada arroja resultados de media superiores a la situación real en las tres variables medidas.

 


Tabla 1. Estadísticas descriptivas de las VVDD ansiedad, estrés y Deseo en ambos momentos (real e imaginado) del GE


Como se puede apreciar en la tabla 2 existen diferencias significativas en ansiedad y estrés, pero no así en Deseo. Estas diferencias muestran un incremento en las estimaciones de ansiedad y estrés, en números redondos, de 25 y 96 puntos respectivamente. Aunque en Deseo la estadística nos muestre que no hay una diferencia significativa; si volvemos a la tabla 1 podemos observar que, sigue habiendo un mayor Deseo en la situación imaginada que en la real (0. 5 puntos de diferencia).

 


Tabla 2. Prueba t (muestras relacionadas) para la comparación de medias en las variables dependientes


En la gráfica 1 podemos apreciar de una manera sencilla los resultados comentados hasta ahora

 


Gráfica 1. Representación gráfica de las variables dependientes en el GE: ansiedad imaginada, ansiedad real, estrés imaginado, estrés real, Deseo imaginado y Deseo real


En la tabla 3 vemos que la media de ansiedad imaginada en el grupo de fumadores supera en 17, 53 puntos a la ansiedad evocada del grupo de estudiantes. En esta ocasión los fumadores creen que estarán más ansiosos en la situación de abstinencia que lo que los estudiantes valoraban haber experimentado en una situación estresante rememorada.

 


Tabla 3. Estadísticas descriptivas de la variable independiente ansiedad imaginada (A. I. ) en el GE y el GC1


La gráfica nº 2 expone visualmente de una forma clara los resultados obtenidos en la tabla 3.

 


Gráfica 2 . Representación gráfica de la variable ansiedad imaginada en los GE y GC1


En la tabla 4 se muestran las diferencias de medias entre la ansiedad imaginada en el GE versus la ansiedad evocada en el GC1 y la respectiva significación de la prueba de t. Como se puede apreciar, esta diferencia es significativa. La ansiedad media que se experimenta recordando un hecho real estresante en la vida de las personas, resulta ser menor que la expectativa que un fumador tiene de la ansiedad que va a experimentar bajo el estrés supuesto de la situación de abstinencia.

 


Tabla 4. Prueba t para muestras independientes de comparación de la ansiedad imaginada en el GE versus la ansiedad evocada en el GC1. (Según la prueba de Levene no se han asumido varianzas iguales)


En las tablas 5 y 6 mostramos los estadísticos descriptivos y la prueba t de diferencia de medias entre el GE y el GC2 en estrés. En este caso se trataba de comparar el estrés medio diario experimentado por fumadores habituales y el estrés medio experimentado por un grupo similar de fumadores bajo una situación de abstinencia.

 


Tabla 5. Estadísticas descriptivas de la variable estrés real en los GE y GC2.


Como queda patente, el estrés que habitualmente tienen los fumadores en su vida diaria es significativamente superior al que experimentan los fumadores en periodos de abstinencia.  

 


Tabla 6. Prueba t (muestras independientes) para comparación del estrés de GE (durante la abstinencia) y GC2 (estrés real). (Se han asumido varianzas iguales)


La gráfica nº 3 ofrece una visión más sencilla de estos resultados.

 


Gráfica 3 . Representación gráfica de la variable dependiente estrés en los GE y GC2

Discusión y conclusiones

En el presente artículo nosotros constatamos que los sujetos sobreestiman sus predicciones sobre ansiedad, estrés y Deseo de fumar en una hipotética situación de abandono del tabaco, frente a los datos obtenidos en una situación real de abstinencia.  
En la línea de Gilbert et al 26, nuestro grupo control incrementó sus estimaciones de afecto negativo en una supuesta situación de abstinencia con respecto a las puntuaciones de esta misma variable en una situación de abstinencia real. Las variables ansiedad imaginada y estrés imaginado fueron significativamente superiores, y aunque en Deseo no se descubrió significación estadística, si se constató que la media en esta variable fue superior también en la situación imaginada. Si tenemos en cuenta que una de las mayores motivaciones para seguir fumando es la evitación de los efectos emocionales negativos10, y lo unimos a las estimaciones erróneas e incrementadas que realiza el fumador, podemos hacernos una idea de los motivos que determinan a los fumadores a seguir fumando.
También de acuerdo a la revisión realizada por el Tobacco Advisory Group of the Royal College of Physicians10, frente a la percepción de los fumadores de que fumar les proporciona ciertos beneficios psicológicos, tales como mejorar sus niveles de estrés y ansiedad, nuestros resultados también apoyan que los fumadores tienen más altos niveles de estrés fumando que en abstinencia, confirmando lo erróneo de sus creencias, como por ejemplo: “fumar me relaja y calma” 3 . El estrés que experimenta un fumador en cualquier momento es significativamente superior al estrés real de los fumadores en situación de abstinencia.  
Aunque en nuestro trabajo no hemos llegado a registrar datos sobre sensibilidad a la ansiedad, nos parece importante tenerlo en cuenta para una posterior investigación y poder profundizar en el papel que jugase la misma en la toma de decisiones. Sería interesante estudiar si habría diferencias entre los propios fumadores, provocando estimaciones aún más altas en la abstinencia imaginada, y averiguar si este hecho condiciona la puesta en práctica del abandono del tabaco.
Estos resultados son claves si tenemos en cuenta que el miedo a sufrir malestar corporal, el síndrome de abstinencia, el irrefrenable deseo de fumar, y la ansiedad, son esenciales tanto en la toma de decisión para dejar de fumar como para el posterior riesgo de recaídas, lo que debemos tener en cuenta a la hora de diseñar estrategias que doten a los sujetos de capacidad de anular o minimizar su impacto. Estas variables (miedo a sufrir malestar, síndrome de abstinencia, etc. ), influirán también en la percepción de autoeficacia, y sabemos que un alto nivel de autoeficacia mejora el autocontrol ante las dificultades y amenazas45, y que las técnicas que aumentan la percepción de autoeficacia o favorecen la misma, facilitan la consecución y el posterior mantenimiento de la abstinencia en los tratamientos de tabaquismo46 . Es por eso que en nuestro programa de tratamiento A. I. R. E. 41, realizamos distintas pruebas de abstinencia que varían desde estar unas horas sin fumar hasta todo un fin de semana. De esta manera le hacemos vivir a nuestros pacientes de una manera real la situación de abstinencia, no dejando a su propia, y como ha quedado demostrado, equivocada predicción, la forma en que se sentirán cuando abandonen el hábito totalmente. Conjuntamente se les instruye en técnicas sencillas de relajación como forma de enfrentarse a los afectos negativos que puedan surgir en la abstinencia.  
Quedaría para una siguiente investigación estudiar, por un lado, el posible papel de la estimación del afecto negativo que el sujeto hace sobre sí mismo como predictor de éxito en la abstinencia, y por otro, estudiar la manera en que estas estimaciones incrementadas de afecto negativo puedan impedir al sujeto dar el paso para dejar de fumar.  


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