La llegada del SARS COV2 a nuestra sociedad ha supuesto la instauración de una serie de medidas de aislamiento domiciliario nunca antes vividas por la población actual. Los pacientes residentes en unidades hospitalarias de tratamiento y rehabilitación han tenido que soportar un confinamiento en un entorno si cabe aún más complicado que la población general, como es residir en un hospital psiquiátrico para tratamiento de rehabilitación, que en condiciones normales, es un recurso abierto. Desde nuestro dispositivo, contamos la experiencia que ha supuesto la utilización de estrategias grupales así como de otros recursos flexibles que nos han ayudado a sobrevivir durante los difíciles momentos vividos de restricción de salidas.