Desde hace unos años se viene hablando de alimentación emocional (emotional eating), refiriéndose a la ingesta de alimentos provocada por estados emocionales negativos. Mucho se ha estudiado sobre la obesidad, pero menos se sabe sobre el papel que juegan en ella algunas emociones como la ira. En este trabajo se ha propuesto como objetivo determinar si existen diferencias en las diversas facetas de la emoción de ira entre las personas con obesidad y las personas con no