INTRODUCCIÓN. El cuidado de personas menores por parte de la Familia de Acogida Extensa supone un desafío que puede generar altos niveles de estrés en los cuidadores, lo que a su vez puede impactar en el bienestar emocional y conductual de los menores. Dicho estrés podría estar relacionado con la manifestación de síntomas internalizantes, como la ansiedad y la depresión, así como externalizantes, como la agresividad y la conducta disruptiva. Estudios previos han señalado que el estrés en los cuidadores puede ser un factor clave en el desarrollo de estos problemas de comportamiento en los menores acogidos. Por tanto, el propósito de esta investigación es analizar la relación entre el estrés en las familias de acogida extensa y la aparición de síntomas internalizantes y externalizantes en los menores bajo su cuidado.MATERIAL Y MÉTODO. El estudio se llevó a cabo preguntando a 169 acogedores, la mayoría de los cuales abuelos maternos (37.3%) que acogían a 107 niños, niñas y adolescentes en acogimiento (46% hombres) con edad media de 10.22 años (DT= 3.82). Un 11.9% llevaba menos de un año en acogida, un 13.5% entre uno y tres años, y un 74.6% más de tres años en acogida. Para evaluar el estrés ante el cuidado se utilizó la Escala de Estrés Percibido (Perceived Stress Scale, PSS) y para evaluar los síntomas internalizantes y externalizantes se utilizó la versión traducida del Inventario de Comportamiento de Niños (Child Behavior Checklist, CBC).RESULTADOS. Los resultados muestran que el malestar personal tiene una correlación significativa y positiva con el estrés del cuidado de los acogedores (r= .582, p