Las tecnologías de la información y la comunicación forman parte de nuestra vida diaria, estando la gente interconectada mediante la red virtual en todos los contextos de interacción social. Así, el aspecto “ciber” invade nuestra vida y los diferentes agentes de la sociedad debemos tratar de extraer al máximo los beneficios que esta situación presenta. De hecho, esta permanente conexión que lleva consigo la llamada era de la información demanda repensar la forma de utilizar las nuevas tecnologías en determinados ámbitos como es el de la atención en salud mental, haciéndose completamente indispensable empezar este replanteamiento desde la base; es decir, desde los profesionales que atienden a personas con enfermedades mentales. Por ello, lo que se propone es la necesidad de que los profesionales adquieran una formación profesional especializada e integral, la cual les permitirá desarrollar las habilidades y competencias necesarias para ofrecer una atención biopsicosocial eficiente y de calidad, siendo la universidad una institución académica clave en este proceso formativo.