Un sistema de clasificación de las enfermedades mentales fiable, válido y clínicamente útil es una piedra angular en la práctica clínica, porque facilita la comunicación, orienta y guía la planificación del tratamiento y sirve de base común para implementar la asistencia. Sin embargo, la alta comorbilidad existente en los trastornos mentales plantea un problema importante tanto para la conceptualización como para las de