Gestión es uno de los cuatro ámbitos en los que toda enfermera centra su actividad conjuntamente con su trabajo asistencial, docente y administrativo. Todas y cada una de las enfermeras que trabajan en salud mental, independientemente del nivel en el que se encuentren (macro, meso o micro) son claves en la gestión del cuidado. Aunque dirección y liderazgo comparten una serie de características y habilidades, no son una misma cosa. Es frecuente dirigir sin liderar, aunque por el contrario, el liderazgo sin dirección no se sostiene y dura poco. Las enfermeras que trabajan en el ámbito de la gestión son los profesionales que promueven un cambio organizacional, pasando del foco centrado en los profesionales a promocionar unas organizaciones centradas en las personas y sus necesidades, teniendo en cuenta la misión, visión y valores de cada organización. La orden SPI/1356/2011, de 11 de mayo, define la aportación profesional de la enfermera de salud mental a la sociedad como aquella derivada del trabajo que desarrolla con las personas y con las respuestas que debe dar a las alteraciones de la salud mental, con los aspectos afectivos que la conducta humana lleva implícitos y con la potencialidad de éstos para incidir en la capacidad de integración socialmente aceptable de los individuos. 10 puntos clave en la gestión y liderazgo de la enfermera de salud mental son: automotivación, autocontrol, formación, responsabilidad, saber aprender, gestión del tiempo, eficacia, empatía y asertividad, reconocimiento y críticas constructivas y la delegación.