En la 3ª década del siglo XXI es lícito plantear como objetivo del tratamiento de la esquizofrenia ayudar al paciente a diseñar su proyecto vital y a alcanzar el máximo posible de su potencial de recuperación para poder llevarlo a cabo. Una de las estrategias más consolidada para lograr este objetivo consiste en evitar la aparición de recaídas, ya que los episodios psicóticos son neuro- y socio-tóxicos. Los antipsicóticos de liberación prolongada (LAIs) son una herramienta clave para lograr este objetivo.Además, para lograr este objetivo disponemos de innovación científica y galénica en la que apoyarnos. Por una parte, sabemos que lograr la remisión completa de los síntomas de cada episodio es esencial de cara a obtener ese máximo posible de recuperación.Por otra parte, el cada vez más amplio abanico de intervalos de administración de los LAIs (quincenal, mensual, trimestral y semestral) nos permite flexibilizar y adaptar la administración a las necesidades de cada paciente.