Los psicólogos dedicados al ámbito perinatal suelen utilizar instrumentos inespecíficos, como el STAI, debido a la falta de instrumentos validados en nuestro país que midan las alteraciones psicológicas prenatales y postnatales. Además, esto es promovido por la carencia de psicólogos y psiquiatras especializados en el área obstétrica.