La ansiedad sexual afecta a la vida sexual del paciente, así como a su confianza y autoestima. Lejos de ser una actividad placentera, el paciente siente las relaciones sexuales como una preocupación y, por tanto, acaben por evitarlas o perder el interés.La incidencia de patología psiquiátrica ha aumentado en los últimos años, y con ello también los trastornos de ansiedad, cuya frecuencia y morbilidad obligan a todo médico a conocer acerca del tema. La variabilidad de presentaciones y semejanza con otras patologías tanto médicas como psiquiátricas, constituyen un obstáculo para el diagnóstico y manejo oportuno de estos trastornos.Diversos estudios de neuroimágenes en pacientes sometidos a este tipo de situación han demostrado aumentos en la actividad en diferentes zonas del Sistema Nervioso Central, donde se ha observado liberación o inhibición de distintos neurotransmisores, lo que ha sido la base de las propuestas terapéuticas para esta patología.La clasificación de los trastornos de ansiedad según el DSM-IV es: el trastorno de ansiedad generalizado, los trastornos de alteraciones sexuales derivados de problemas ansiosos., y trastornos de intimidad sexual.En este artículo se presenta una revisión acerca de los conceptos actuales de dicha patología y se proponen algoritmos de diagnóstico y tratamiento como herramienta principalmente en la atención primaria.