El ser humano tiene dos grandes tendencias, una la de ejercer un control social sobre los demás y otra la de conseguir la unión, la intimidad y el placer de las relaciones. En este sentido, tiene la necesidad de establecer vínculos afectivos percibidos como incondicionales y duraderos, como podría ser el vínculo del apego. La figura de apego es generalmente en la infancia la madre, y en otras ocasiones la abuela o el padre. Normalmente es su cuidador principal. El apego condiciona el post