Un alto porcentaje de los niños y adolescentes que acuden a los centros de salud mental infanto juvenil presenta problemas de ansiedad, y la cifra de afectados está en aumento debido a los múltiples acontecimientos estresantes a los que los menores se ven expuestos día a día, como pueden ser el divorcio de los padres, una mala situación económica o la exigencia escolar, que junto con los cambios evolutivos propios del desarrollo, hacen que los menores experimenten un miedo, preocupación