En más de tres décadas trabajando con artistas, hemos encontrado que la ansiedad escénica es uno de los problemas más recurrentes, que no se tiene en cuenta en los períodos formativos y para combatirla se recurre a soluciones no adecuadas. Llama la atención la situación de la música que, tanto a nivel nacional como internacional, recurre a una solución que se hereda de maestros a discípulos, centrada en farmacología sin prescripción médica, que se llega a utilizar como un doping par