La conducta suicida es una de las principales causas de mortalidad en individuos con trastornos del espectro psicótico, especialmente en la esquizofrenia. Se estima que entre un 20–40% de los pacientes realizan al menos un intento suicida a lo largo de su vida y que aproximadamente un 5–10% fallecen por esta causa. El riesgo es mayor en las fases tempranas de estos trastornos, particularmente tras el primer episodio psicótico y en los meses posteriores al alta tras un ingreso hospitalario.