El embarazo y el parto, son situaciones especiales en la vida de la mujer. Como situaciones fisiológicas conllevan un distrés durante su evolución, incluso en gestación y parto normal (sin complicaciones). La repercusión emocional es ciertamente inevitable para la gestante o la puérpera, que experimenta distintas alteraciones. La presencia de estresores vitales, junto con los antecedentes generan malestar, y la ansiedad descontrolada, puede derivar en patología mental más grave, como la psicosis.La depresión postparto es una de las principales complicaciones en el puerperio (10–20%), en relación con factores conductuales y psicosociales, principalmente en el caso de antecedentes durante el embarazo.OBJETIVOS: -Evaluación del “riesgo emocional”: antecedentes y entorno gestacional .-Screening de sintomatología ansiosa: evitar riesgo de evolución a patología mental grave.-Atención de la depresión postparto y de los efectos en el binomio madre-bebé. -Valoración del efecto de los antidepresivos y paso a leche materna.MÉTODOS:-Estudio descriptivo de evolución. Primípara de 30 años con patología abrupta en embarazo y progresión de enfermedad tras el parto. Seguimiento en coordinación con matrón que la atiende durante gestación y lactancia.*Escala Edimburgo (depresión postparto) y Test Denver (lactante)RESULTADOS:1.-Remisión de episodio psicótico embarazo (Quetiapina100mg). Recién nacido normal.2.-Mejoría de depresión postparto (Desvenlafaxina50mg). Mantenimiento lactancia.CONCLUSIONES-Importancia del seguimiento entre psiquiatra y matrón de zona (diagnóstico precoz).-Conveniencia de realizar un protocolo para gestantes (riesgo emocional).-Relación directa entre psicosis (embarazo) y depresión (puerperio).-Seguridad uso de psicofármacos en estas situaciones “especiales” para la mujer.-Posibilidad mantenimiento de lactancia durante el tratamiento (recomendaciones).