La digitalización ha transformado de manera profunda la práctica médica, y la Psiquiatría no es una excepción.La incorporación de herramientas tecnológicas como, la teleconsulta, las aplicaciones móviles de salud mental, la historia clínica electrónica o la inteligencia artificial, ha modificado, tanto la forma de asistencia clínica como la relación médico/paciente. Esta transformación ofrece importantes ventajas, pero también, plantea desafíos y riesgos éticos, clínicos y organizativos. Ventajas como una mayor accesibilidad asistencial, optimización del tiempo, monitorización en tiempo real o la reducción de estigmas.Desafíos y riesgos como la perdida de elementos no verbales, la brecha digital, el tratamiento de la confidencialidad y la protección de datos, la perdida de la relación humana o la sobrecarga informativa.En el ejercicio de la Psiquiatria ambulatoria, el reto consiste en integrar todas las posibilidades que la innovación ofrece, favoreciendo siempre, la mejor atención al paciente y su bienestar mental.