En los albores del siglo XXI, las prácticas clínicas requieren de un abordaje transdisciplinario, poniendo de relieve la necesidad de formar a los futuros profesionales con una visión amplia y con una mirada integradora biopsicosocial. Los reduccionismos teóricos sólo han convertido al que sufre en preso de teóricas carentes de miradas abiertas al padecer humano. Los trabajos que aquí se exponen cumplen ampliamente con el objetivo propuesto y muestran cómo es posible una integración teÃ