Las personas transgénero y de género diverso, presentan tasas más altas de resultados negativos en salud mental en comparación con sus pares cisgénero, ya sea por patologías afectivas, consumo de sustancias, trastornos psicóticos y/o conducta suicida . Entre las personas transgénero, el 55% y el 29% tienen ideación e intentos de suicidio a lo largo de su vida, respectivamente. En una revisión sistemática estudiaron los factores que influían en el paso de la ideación al intento suicida, siendo especialmente importante la sintomatología depresiva o de estrés postraumático, el dolor psicológico, la desconexión social y la capacidad para el suicidio.Con respecto al consumo de sustancias en un estudio de Estados Unidos con 680 mujeres transgénero y 530 hombres transgénero, se observó que el 21,5% de los participantes tenía un consumo excesivo de alcohol, un 24.4% tenía un consumo excesivo de cannabis y el 11.6% consumían otras drogas ilícitas. Por último la literatura actual sugiere tasas de prevalencia de esquizofrenia en población trans oscilan entre el 0,85% al 3,67%, no obstante en una revisión de la literatura reciente, se discute que puede haber sesgos con sobrediagnósticos en esta población y se hace hincapié en el mayor riesgo de psicosis que presentan las personas que no pueden afirmar su género desde el punto de vista social y médico.