El confinamiento y la sana distancia durante esta pandemia nos ha sumergido en una nueva y paradójica modalidad de cansancio y hastío, la fatiga de las video llamadas.Este dato típico del afecto depresivo al igual que el desgano, irritabilidad emocional o tristeza que por el encierro casi absoluto estamos viviendo sin duda muy relacionadas con la angustia y pesadumbre se agudiza por la forzosa necesidad de continuar una desconocida realidad diaria. No es lo mismo, la