La eutanasia, definida como el “acto deliberado de dar fin a la vida de una persona, producido por voluntad expresa de la propia persona y con el objeto de evitar un sufrimiento”, es una práctica de gran relevancia, dado a la progresiva legalización en diversos países en el mundo, entre ellos España, en la que fue aprobada mediante la nueva ley orgánica 3/2021, del 24 de marzo.(1) Esta nueva ley ha despertado debate entre los profesionales sanitarios sobre la implicación ética y su aplicabilidad en la patología mental, dado a que en diversos estudios realizados, se han observado fenómenos de considerable análisis a posteriori, como lo es la similitud a nivel psicopatológico de pacientes que solicitan la eutanasia vs los que han realizado suicidio consumado(2), el porcentaje de pacientes que posterior a la solicitud de la eutanasia siguen vivos, observándose hasta un 69% de pacientes vivos posterior a la solicitud de la eutanasia, y hasta un 37% de retiros de solicitudes de eutanasia, planteando la teoría de un posible “disparador del cambio” en estos pacientes(2). Así mismo es de remarcar la disparidad de criterios respecto a la necesidad de criterio médico y/o psiquiátrico para la solicitud de esta práctica. Esta situación ha llevado a la sociedad española de psiquiatría ha manifestar sus preocupaciones respecto a esta práctica. En esta ponencia se analizarán los datos de una encuesta realizada a profesionales de salud mental sobre la eutanasia y la aplicabilidad en salud mental, realizando un debate participativo respecto a esta práctica.