El suicidio es un problema de salud pública de primer orden en España (7,9 por 100.000 habitantes y año), y en jóvenes de 15-29 años es la segunda causa de muerte (INE, 2018).Los dos ejemplos más destacados y con evidencias experimentales en la prevención de la muerte por suicidio son el programa europeo European Alliance Against Depression (EAAD) y el norteamericano Zero Suicides. El programa EAAD tiene cuatro niveles de intervención (población general -con intervenciones en jóvenes-, atención primaria, población de riesgo y otros agentes sociales). Los dos ingredientes principales son: a) mejorar la calidad del tratamiento de la depresión en atención primaria con la participación de los especialistas en salud mental; b) asegurar el acceso rápido y continuado a la asistencia sanitaria de los pacientes de alto riesgo.El Código Riesgo Suicidio Catalunya generalizó esta práctica en toda la población de Catalunya de 7,5 millones de habitantes a partir de 2015, incluidos los jóvenes.El americano Zero Suicides es también una intervención multinivel más compleja y que precisa de una mayor financiación, pero es el único programa que ha demostrado que era posible reducir la mortalidad por suicidio hasta cero durante unos meses (Detroit, entre 2000 y 2010).La muerte por suicidio debe considerarse como el desenlace fatal de un problema de salud mental que puede prevenirse si se aplican de forma continuada y sostenible las medidas sinérgicas apropiadas desde el ámbito de la salud y de la salud pública, incluidas las intervenciones en jóvenes.