El 31 de diciembre de 2019 las Autoridades de la República Popular China comunicaban varios casos de neumonía de etiología desconocida en Wuhan, una ciudad situada en la provincia china de Hubei. Unos días más tarde se confirmaba que era un nuevo coronavirus que se denominó SARS-CoV-2. Todo lo acontecido con posterioridad es parte de la historia que aún se está escribiendo. A 23 de febrero de 2021, algo más de un año despu&eac