El COVID ha supuesto una situación de adaptación y cambio tanto en el sistema sanitario como en los profesionales y los pacientes. La adaptación de los recursos, el uso de las nuevas formas de telemedicina y el mantenimiento de los tratamientos presenciales y el gran proceso de vacunación supusieron nuevos restos clínicos. La asistencia se ha ido adaptando hasta la situación actual en la que la mayor parte de los pacientes están vacunados. El consumo de sustancias se ha modificado en los distintos periodos de la pandemia desde la máxima restricción hasta el consumo descontrolado, especialmente en pacientes con otros trastornos mentales. A todo ello se debe añadir las incertidumbres sobre las adicciones comportamentales, asociadas a la situación de pandemia. Por todo ello la visión de la patología dual debe ser integrada en la actual ola de trastornos mentales asociados a la pandemia