Pensar y poetizar la salud implica una función de singularidad, prolongar a otro - el Afuera - y sus efectos de conexión, deformación e invención. Se pondrá el acento en la producción de la subjetividad en tanto que diferencia, repetición intensiva, más allá de lo verdadero o falso. El sujeto se cristaliza en enunciados universales, válidos para todos y en todo momento, en un sentido de eternidad que homogeiniza y clausura los territorios de afirmación existencial. ¿Podemos explorar nuevas funciones para producir cambios?La noción de complejidad, transversalidad, agenciamiento, máquinas, se presentan como nociones que distribuyen singularidades. El pensamiento de la transversabilidad aporta salud al desplazarse hacia regiones no orientadas en el espacio y en el tiempo cuantitativo. Posibilidad de llegar a ser, trascendiendo las coordenadas de lo humano en el sentido de personalismo o estructura del yo. Se trata de desplegar, crear en uno el polo opuesto, teniendo en cuenta el registro de entorno, la relación con la exterioridad ( lo cósmico), la autoafirmación. La acentuación no recae en el ser sino en la experimentación para armar sentimentalmente nuestro territorio existencial. Una cartografía de deseo.