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Última actualización web: 06/07/2022

Perfil psicológico de quince hijos de mujeres víctimas del maltrato doméstico.

Autor/autores: I. Quiles
Fecha Publicación: 01/03/2007
Área temática: Trastornos infantiles y de la adolescencia .
Tipo de trabajo:  Conferencia

RESUMEN

Introducción teórica. Los hijos de mujeres que sufren maltrato según Fantuzzo & Lindquist, 1989; Jaffe et al. ; 1990; Kolbo, Blakey & Engleman, 1996) tienden a presentar problemas conductuales en el que se incluyan problemas sociales, cognoscitivas, emocionales y conductuales. Consecuencias en el hijo: - Ser testigo sistemático del abuso materno es un predictor de sufrir trastorno por estrés postraumático en la misma infancia (Marr, N. 2001). - Experimentar la agresión a la madre como una vivencia ejemplarizante, que lleva en consecuencia una fuerte inhibición intelectual y relacional (Durán; Igual; Quiles, 2004) Objetivos: - Elaborar un perfil psicológico y psicométrico. - Valorar: ansiedad, depresión, déficit de atención e hiperactividad, autoestima, inadaptación y TEPT. - Valorar indicio de trastorno conductual de agresividad y/o inhibición. muestra N= 15 sujetos, hijos de mujeres maltratadas. De 6 a15 años (9 varones y 5 mujeres).

Captados en hospital Universitario Vall d?Hebron. Septiembre 2005- febrero 2006. Material STAI/IC. CEDI-I / II. Pruebas de atención. CBCL TAMAI. escala de autoestima escala de gravedad del TEPT (Echeburúa y cols. , 1997) (Adaptado a nuestra muestra infantil) escala de Inadaptación Test conducta ?Objetivo Conclusión: . La vivencia de un ambiente de maltrato compartido provoca psicopatología en los hijos de mujeres maltratadas. . El alto porcentaje de sentimientos de culpa son similares a los que presenta la madre víctima de maltrato doméstico. . La conducta de agresividad e inhibición podrían ser el aprendizaje de futuros patrones conductuales ya presenciados en casa. . Nuestras conclusiones coinciden con la bibliografía al respecto y nos aportan un diagnóstico más certero con respecto al TEPT como consecuencia de violencia doméstica.

Palabras clave: maltrato doméstico

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Perfil psicológico de quince hijos de mujeres víctimas del maltrato doméstico.

Colmenares, JC. ; Martínez, O. ; Quiles, I

Unidad de psiquiatría Infanto-juvenil. Departamento de psiquiatría del hospital Vall d’Hebron de Barcelona.
Barcelona.

PALABRAS CLAVE: Violencia doméstica, Hijos, Tests.

Resumen

Introducción teórica. Los hijos de mujeres que sufren maltrato según Fantuzzo & Lindquist, 1989; Jaffe et al. ; 1990; Kolbo, Blakey & Engleman, 1996) tienden a presentar problemas conductuales en el que se incluyan problemas sociales, cognoscitivas, emocionales y conductuales.  

Consecuencias en el hijo: - Ser testigo sistemático del abuso materno es un predictor de sufrir trastorno por estrés postraumático en la misma infancia (Marr, N. 2001). - Experimentar la agresión a la madre como una vivencia ejemplarizante, que lleva en consecuencia una fuerte inhibición intelectual y relacional (Durán; Igual; Quiles, 2004) 

Objetivos: - Elaborar un perfil psicológico y psicométrico. - Valorar: ansiedad, depresión, déficit de atención e hiperactividad, autoestima, inadaptación y TEPT. - Valorar indicio de trastorno conductual de agresividad y/o inhibición. muestra N= 15 sujetos, hijos de mujeres maltratadas. De 6 a15 años (9 varones y 5 mujeres). Captados en hospital Universitario Vall d’Hebron. Septiembre 2005- febrero 2006. Material STAI/IC. CEDI-I / II. Pruebas de atención. CBCL TAMAI. escala de autoestima escala de gravedad del TEPT (Echeburúa y cols. , 1997) (Adaptado a nuestra muestra infantil) escala de Inadaptación Test conducta –Objetivo 

Conclusión: . La vivencia de un ambiente de maltrato compartido provoca psicopatología en los hijos de mujeres maltratadas.  

. El alto porcentaje de sentimientos de culpa son similares a los que presenta la madre víctima de maltrato doméstico.  

. La conducta de agresividad e inhibición podrían ser el aprendizaje de futuros patrones conductuales ya presenciados en casa.  

. Nuestras conclusiones coinciden con la bibliografía al respecto y nos aportan un diagnóstico más certero con respecto al TEPT como consecuencia de violencia doméstica.



Introducción teórica

Desde el punto de vista clínico, el maltrato doméstico se refiere a las agresiones físicas, psíquicas, sexuales o de otra índole, llevadas a cabo reiteradamente por parte de un familiar (habitualmente el marido), que causan daño físico y/o psíquico y vulneran la libertad de otra persona (habitualmente la esposa)(Echeburúa 1997). Los hijos de mujeres que sufren maltrato según Fantuzzo & Lindquist, 1989; Jaffe et al. ; 1990; Kolbo, Blakey & Engleman, 1996, tienden a presentar problemas conductuales en el que se incluyan problemas sociales, cognoscitivas, emocionales y conductuales.

Muchos agresores han tenido una familia violenta donde han aprendido que la violencia funciona. Hoy sabemos que la experiencia de exposición a la violencia en la infancia se ha identificado como una variable relacionada con las conductas agresivas en el hogar(Alcázar y Gómez-Jarabo, 1999).

Diversos autores han definido la situación circular y en escalada progresiva de la violencia como Walker que en 1989 la describe así: insultos y coacciones > amenazas y crisis de violencia > arrepentimiento del agresor y perdón de la víctima. Maccoby en el 1990 describe la otra escalada paralela, la del deterioro emocional de la víctima: a mayor frecuencia del abuso le sucede una más temprana instauración de la depresión en la víctima y una devaluación mayor de su autoestima siendo ésta uno de los factores mantenedores del maltrato.

La violencia familiar constituye un fenómeno en alza. Es difícil determinar la tasa de incidencia del maltrato doméstico debido a que la especificidad de esta problemática conlleva el ocultamiento y el silencio. Según el Institut Català de la Dona, en el año 2001 desde enero a septiembre, en Cataluña, hubo 3569 denuncias por violencia contra las mujeres. Y se calcula que solamente se denuncia en el 10% de los casos.

Estudios realizados en EEUU entre un 12 y un 29% de mujeres que acuden a atención primaria son víctimas de violencia doméstica y que más de un 10% de las mujeres embarazadas se han peleado físicamente o ha sido golpeadas por sus parejas. Se acepta que hasta un 37% de las mujeres tratadas en un servicio de urgencias a consecuencia de una lesión por violencia han sido agredidas por su pareja.


La descendencia sufre las consecuencias de la violencia de un modo muy directo y crece en un ambiente tóxico

La posición de los hijos ante el maltrato de la madre:

El hijo puede compartir el maltrato con la madre por violencia indiscriminada. Es frecuente en los casos en que existe un alcoholismo en el maltratador (Linares 2002). El hijo, incluido en el conflicto matrimonial de los padres, puede sustituir en el maltrato a la madre y sufrir directamente esta situación de triangularización. (Linares 2002), ofreciéndose como víctima propiciatoria en lo se ha denominado síndrome de Ifigenia (Boublil 2001). Puede vivir la agresión que sufre la madre como una situación “ejemplarizante” y desarrollar una fuerte inhibición relacional con el maltratador y no implicarse en las situaciones violentas (Durán, L; Igual, R, Quiles, I, 2004). Ser testigo sistemático del abuso materno es un predictor de sufrir trastorno por estrés postraumático en la misma infancia (Marr, N. 2001) y predictor de trastornos psicosomáticos, trastornos de personalidad borderline y depresión en la edad adulta. También será causa de absentismo escolar y de trastornos en el aprendizaje del lenguaje(Costa Pau, M , 2003 ).

El niño puede experimentar la situación como incoherente al ver que la madre víctima no es acorde en sus respuestas de acatamiento y de apego al maltratador, creando en el niño un conflicto de lealtades. El niño al crecer rechazará el papel humillante de la madre y se negará a defenderla, habiéndose roto la identificación con ella ( Martín Serrano 2002).

Gardner en el 1992 describe las consecuencias emocionales en el hijo de la alienación parental o proceso de maltrato entre los padres a través del hijo:

 

- ausencia de oportunidades de contraste imparcial.
- Necesidad de contentar o aplacar al progenitor más próximo a él o con más poder directo sobre él.

- Rencor hacia el otro progenitor del que se siente abandonado o desprotegido.

Por otro lado Gelles (1976) señala que si la exposición de violencia puede ofrecer un modelo para el agresor, también puede ser un modelo para la víctima. De este modo, los niños abusados o maltratados por agresión en la familia, en un futuro pueden ser agresores (O’ Learly, K. D. , 2004).

El ambiente tóxico familiar crea hostilidad y depresión en los hijos, originándose una situación de anomia familiar que se expresa en forma de falta de normas e ideales, falta de proyectos y en un comportamiento alterado en que pueden darse las fugas, las toxicomanías y el coqueteo con sectas (González de Rivera 2002). Jouriles en el 1987 ya describen que el ser testigo directo de la violencia doméstica se asocia a trastornos comportamentales y de que esta experiencia será predictora de futuros malos tratos en sus relaciones de pareja futuras. Estos niños que presencian una proximidad tanto física como emocional de la violencia, así como el dolor inflingido por sus padres hacía sus madres no pueden parar la violencia ni pueden desaparecer, sino que deben aprender a vivir con ella (Peled, 1993).  

La violencia emocional, verbal y física a menudo empieza en los primeros años de la relación de una pareja, y puede ser la única realidad familiar que algunos niños jóvenes hayan visto (Peled, 1997). La violencia en esta fase temprana suele ser a menudo confidencial mediante los esfuerzos del maltratador y la víctima para esconderlo del mundo externo, de sus familias y de sus hijos. Los enfrentamientos que el niño da como testimonio de violencia, a penas se discute entre el niño y sus padres, ni entre éstos últimos y las personas fuera del entorno familiar. En consecuencia, el niño no puede ser totalmente consciente de la magnitud o severidad del maltrato (Peled, 1993). Un niño que experimenta esta realidad, puede encerrarse en un estado familiar negativo (Denzin, 1984).  

Se trata de un estado de rechazo dónde se cree y se siente que lo que esta pasando realmente no esta pasando. La ambigüedad de esta situación podría intensificar en muchos niños la creencia que el testimonio que ellos dan del maltrato son similares a los conflictos verbales que socialmente son perdonados. La ambigüedad de esta situación generan en estos niños sentimientos inadecuados porque el secreto se mantiene dentro y fuera de la familia y el niño que quiere aliviar los sentimientos negativos y contradictorios que surgen de esta situación tiene que hacerlo sólo (Cottle, 1980). Parece ser que este aspecto puede estar relacionado con la inhibición intelectual de aprender y desaprender conocimiento.

En la mayoría de estas situaciones, los niños que dan testimonio de la violencia, no son totalmente conscientes de la magnitud o severidad del abuso y en sus casas, los sentimientos que se producen suelen ser de cuidado, terror y miedo. Los niños pueden tener miedo de poder herir a su madre y de sufrir cambios en sus vidas como resultado de la violencia. Dar testimonio del primer evento violento puede asustar a los niños que temen las repercusiones que pueden conllevar la queja.

Por otro lado, en ocasiones, la conducta violenta y autodestructiva no sólo es aterradora, también es una experiencia de aprendizaje (Peled, 1997). La exposición a los modelos paternales de abuso hacia la madre, a menudo son transmitido intergeneracionalmente, aunque no de forma concluyente (Cappell & Heiner, 1990; Jaffe et al. 1990; Widom, 1989). Los hijos de mujeres maltratadas presentan un mayor riesgo a ser víctimas de maltrato en sus relaciones adultas (Cesar, 1988; Doumas, Margolin & John, 1984; Hotaling & Sugarman, 1989).


Objetivos

- Elaborar un perfil psicológico de los niños hijos de mujeres maltratadas.

- Evaluación psicométrica de pacientes hijos de mujeres maltratadas.

- Valorar los siguientes aspectos: ansiedad, depresión, déficit de atención e hiperactividad, autoestima, inadaptación y trastorno de estrés postraumático.

- Comparar los resultados obtenidos con la literatura publicada sobre el tema.


Metodología

Muestra

El grupo esta constituido por quince pacientes de edades comprendidas entre los 6 y los 15 a de edad. En total son 9 varones y 5 mujeres. El grupo esta formado por pacientes captados en la Unidad de psiquiatría infanto-juvenil del hospital Universitario Vall d’Hebron desde el mes de septiembre del 2005 al mes de febrero del 2006.

Material

Como instrumentos para la toma de datos, se han empleado diferentes tests psicológicos. La elección de las pruebas pertinentes se ha realizado a efecto de este estudio considerando las siguientes variables:

- ansiedad, empleándose para ello el cuestionario de ansiedad STAIC.

- depresión, evaluada a través del cuestionario de depresión infantil CEDI-I y CEDI- II.

- trastorno de la actividad y la atención con o sin hiperactividad. Para ello se utilizó los siguientes test y cuestionarios: Test de percepción de las diferencias (caras), Puntos a contar de rey, Conners y Edelbrock, estos últimos cumplimentados por padres y profesores.

- retraimiento social, incomunicación, sintomatología de tipo depresiva, quejas somáticas, obsesión y compulsión, hiperactividad y problemas sexuales evaluados mediante el cuestionario CBCL de Achenbach, cumplimentados por padres y profesores.  

- Inadaptación infantil, empleándose el Test de inadaptación infantil TAMAI.

- escala de autoestima (Rosenberg, 1965)

- escala de gravedad del trastorno de estrés Postraumático (Echeburúa y cols. , 1997)

- escala de Inadaptación (Echeburúa, Corral y Fernandez-Montalvo, 2000)

- Test conducta –Objeto

 

Procedimiento

Una vez seleccionada la muestra total, aprobado por las madres mediante el consentimiento informado, se procedió a la evaluación diagnóstica, una visita en la que se realizó la entrevista clínica, donde se exploraron factores psicopatológicos presentes en los sujetos referentes al maltrato, y posteriormente en diferentes sesiones se cumplimentaron las pruebas psicométricas administradas a los propios sujetos y a los padres de los mismos.  

Posteriormente se procedió a la evaluación de los resultados de las pruebas mediante un análisis estadístico utilizando el programa SPSS. Se trata de un proceso de evaluación previa a tratamiento, para establecer el perfil psicológico de los sujetos.


Resultados




. En la muestra de 15 sujetos, con el STAIC se obtuvieron los siguientes datos: un 80% tienen una ansiedad rasgo alta y dos de ellos la presentan de forma reactiva.
Un 60% de los pacientes presentaba ansiedad estado alta. Tres de los cuales la presentan a través del control, por lo tanto, con puntuaciones excesivamente bajas.  

. En el CEDI, el total de los quince sujetos, cuatro de ellos tienen depresión moderada. Un 82% tiene sentimientos de culpabilidad, además un 73% confiesa tener algún trastorno del sueño.

. Con las pruebas de atencion: Un 44% de los niños/as presenta un déficit de la atención con hiperactividad y un 11% tiene un déficit de atención sin hiperactividad.

. Segun el CBCL: En referencia a los trastornos del comportamiento el 55% de las madres observa algún trastorno en sus hijos/as. La conducta más nombrada es la agresividad. Mientras que los profesores destacan la dificultad para aprender, la introversión, la ansiedad y el déficit de atención.

. Con el test de autoestima: Los resultados nos indican que el 69% de los sujetos tiene una autoestima positiva.

. Con el cuestionario de gravedad del TEP: El 71% de los sujetos reconoce un suceso estresante en su vida relacionado con el maltrato de género, físico y psíquico. El 50% da positivo en el diagnóstico de TEP, los factores con más puntuación son: el primero es la activación, después la evitación y por último la reexperimentación.  

. Con los test TAMAI y el de Inadaptacion: Los sujetos observan que el aspecto de su vida que se ha visto más afectado es la vida familiar lo destaca un 40% de los niños/as, mediante el test de Inadaptación. Los resultados obtenidos el test multifactorial de inadaptación infantil, un 69% de los sujetos cree vivir una situación familiar inadaptada, el 69% ve como muy adecuada la educación de su madre y un 61% siente inadaptación en el ámbito personal.

. Si les preguntamos conductas-objetivo a cambiar la mayoría de los niños/as propone un cambio de comportamental, del tipo obedecer a mi madre. También, expresan control de impulsos y mejora de habilidades sociales.


Discusión

Se corroboran en nuestra muestra las aportaciones bibliográficas de anteriores estudios, hallamos un porcentaje elevado de TEPT en la muestra provocado directamente por la vivencia del maltrato doméstico hacia la madre, así como depresión, ansiedad de estado/rasgo, inadaptación personal, escolar y social, así como déficit atencional heterogéneo.

Consideramos importante mencionar que los test de adultos utilizados en este estudio han sido adecuados a la muestra infantil. El test de la gravedad de TEPT consideramos que aporta la corroboración del diagnóstico de TEPT infantil debido a violencia doméstica más específicamente, ya que en estudios previos se llega al diagnóstico indirectamente con los resultados clínicos y de tests sintomáticos no específicos para TEPT.

A pesar de no estar adaptado a la población infantil tiene su importancia en el hecho de coincidir en el diagnóstico con la bibliografía y a las respuestas contundentes de los sujetos.

Consideramos importante la evaluación directa del TEPT con una prueba específica, así como la evaluación de la ansiedad de estado y rasgo, ya que en la población infantil con TEPT hay riesgo de cronificación de la ansiedad como rasgo.


Conclusión

. La vivencia de un ambiente de maltrato compartido provoca psicopatología en los hijos de mujeres maltratadas.

. El alto porcentaje de sentimientos de culpa es similar al que presenta la madre víctima de maltrato doméstico.

. La conducta de agresividad e inhibición podrían ser el aprendizaje de futuros patrones conductuales ya presenciados en casa.

. Nuestras conclusiones coinciden con la bibliografía al respecto y nos aportan un diagnóstico más certero con respecto al TEPT como consecuencia de violencia doméstica.


Bibliografía

(1)Echeburúa, E. Corral, P. Amor, P. J. Sarasua, B. , Zubizarreta, I“(1997) “Repercusiones psicopatológicas de la violencia doméstica”. Revista de psicopatología y psicología Clínica, 2, pp 1- 19.

(2)Alcázar, M. A. Gómez Jarabo, G. ”Aspectos psicológicos de la violencia de género. Una propuesta de intervención”. psicopatología Clínica, Legal y Forense, Vol. 1 N° 2, 2001 pp 33-49.

(3) Walker, L : “The battered woman”. Harper & Row. New York 1979

(4) Linares, J. L. Curso sobre violencia doméstica. psiquiatría hospital Vall d’Hebron de Barcelona, noviembre 2002

(5) Boubil “Syndrome d’Ifigenia” Neuropsychiatrie de l’Enfance et l’Adolescence. Juin, 2001.

(6) Durán, L; Igual, R, Quiles, I, Quinto congreso virtual de psiquiatria (interpsiquis) 2004.

(7) Marr, N. ”The epidemy of violence”. Michigan Medicine 93 (5) 34-49, 2001

(8) Costa Pau, M. “De tal palo tal paliza”. Diario El País. Barcelona, 12 enero 2003.

(9) Gardner, H. “Estructuras de la mente” F. C. E. México, 1987


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