La irrupción de la inteligencia artificial (IA), de plataformas como OnlyFans y de páginas de pornografía cada vez más desarrolladas está generando un impacto reconocible en la sociedad y en la salud mental de quienes las consumen. Proliferan el material sexual sintético, los deepfakes y las relaciones pseudoafectivo-sexuales con chatbots, que introducen nuevas formas de excitación, exposición y vulnerabilidad psicológica. Todo ello está reconfigurando la experiencia sexual, reescribie