Introducción.Los pensamientos sexuales son considerados una fuente de placer sexual y, por tanto, un indicador de salud sexual. Sin embargo, no siempre se experimentan de forma placentera; en ocasiones, pueden percibirse como inaceptables, diferenciándose entre pensamientos sexuales positivos (PSP) y negativos (PSN). Evaluar su prevalencia en la población española y analizar las diferencias según determinades características sociodemográficas es fundamental para comprender su influencia