Julián Marías señala que de los seres vivos sólo el ser humano es “futurizo” y, aun sabiendo que cada vida es siempre única, reconoce diferentes trayectorias. Ahí entra en juego la Psicoterapia, pues algunos de éstasconducen a los trastornos, las adicciones o la muerte autoinfligida. Este sufrimiento inútil y permanente se percibe como insuperable por lo que se precisa ayuda externa que desde la Medicina Psicosomática puede proporcionarse.Desde la Psicosomatología se recuerda que cada persona es una, única y que enfrenta problemas propios, aunque como ocurre en la literatura posee contenidos comunes al resto de seres humanos. Así. la Psicoterapia Psicosomática no es un tipo particular de técnica psicoterapéutica específica para un trastorno, sino que puede ser cualquiera de ellas siempre que incluya la dimensión antropológica psicosomática de la persona en el proceso sanador. Debe proporcionar una comprensión integral de la situación que estimule el trabajo conjunto entre paciente y psicoterapeuta para asumir su vida sin edulcorarla y, al sentirse acompañada, superar la realidad del trastorno recuperando la confianza y orientándose hacia un vivir personal satisfactorio. Y para que este encuentro sea fructífero resulta imprescindible la esperanza.