El dolor crónico es un importante problema de salud pública en los países desarrollados, y dentro de las patologías que cursan con dolor crónico la prevalencia de la Fibromialgia (FM) ha aumentado de manera considerable durante las últimas décadas, destacando España entre los países con mayor afectación (Rivera et al., 2006), donde el impacto sobre la calidad de vida, la restricción de actividades (Cabo-Meseguer et