La esquizofrenia es un trastorno mental grave cuya patogenia está influenciada por múltiples factores de riesgo. La misma supone la presencia de tasas elevadas de discapacidad y mortalidad, así como una probabilidad mayor de muerte prematura relacionada, de forma significativa, con el suicidio. En dicho contexto, estudios realizados en los últimos 20 años evidencian que, aproximadamente, del 4-13% de personas con diagnóstico de esquizofrenia fallecer&aac