La integración en psicoterapia pretende mirar más allá de los confines de una escuela simple y singular, con la intención de aprender de otras perspectivas. Está caracterizada por una apertura a varias formas de integrar las diversas teorías y técnicas en lugar de adherirse a una teoría determinada y a las técnicas y estrategias asociadas con ella. Hoy en día, el modelo bio-psico-social nos dota de una estructura conceptual que nos permite abordar la complejidad de los problemas que tratamos, tomando en consideración distintos aspectos de los diferentes subsistemas de los que se compone la complejidad del ser humano. La integración consiste en la extrapolación al campo de la psicoterapia de esta manera de pensar dentro del subsistema psicológico, de tal forma que los distintos aspectos de la conducta, la cognición y el afecto implicados en el padecimiento de una enfermedad concreta puedan ser considerados de manera coherente. La historia de los modelos integradores en psicoterapia se presenta en la tabla.