En un estudio exploratorio realizado en la Comunidad de Madrid , entre 1200 niños de 10 a 16 años, de ambos sexos, hemos confirmado la existencia de un importante porcentaje de conductas problemáticas de índole sexual impropia, tanto en chicos como en chicas. El 90% de muestra estudiada, tenía móvil propio, la mayoría de los chicos hacía fotos con el móvil , el 93%, las solían enviar a otros el 54%, y las publica en diferentes espacios de internet el 30%, Un 12% reconoce hacerse fotos provocativas y un 15% reconoce haber recibido contenidos eróticos en el móvil. Un 35% suele visitar páginas de contenido pornográfico con asiduidad. Estas utilizaciones de los adolescentes de las tecnologías online están favoreciendo nuevos estilos de comportamiento, que comportan nuevos riesgos para su estabilidad y desarrollo. Especialmente en el ámbito sexual, donde nuevas conductas y formas de relación que se dan en el ciberespacio, deben ser reflexionadas y abordadas por los clínicos para dar respuesta a las problemáticas que están apareciendo, Modificación de los patrones de relación, precipitación de conductas sin la madurez adecuada, Nuevas adicciónes, distorsión de la realidad sexual, patrones negativos y formas de identificación inadecuadas, que están teniendo consecuencias no conocidas por no haberse dado nunca en nuestra historia estos desafíos tecnológicos con anterioridad.