La desinstitucionalización de los pacientes que son diagnosticados de trastorno mental grave ha provocado en nuestro sistema sanitario un cambio drástico en la estructura y dinámica de la familia del mismo y la necesidad que se cree la figura del cuidador principal, adoptada por uno de los miembros de la familia y que en la mayoría de las ocasiones recae sobre personas de edad avanzada. Estos cuidadores constituyen un recurso para el seguimiento sanitario del paciente. Los cuidadores dedican