Los trastornos digestivos con implicación psicosomáticas son aquellos en los que existe lesión anatómica e intervienen factores psicológicos y biológicos en la creación, exacerbación y recidiva. El Síndrome del intestino irritable (SII) es un cuadro heterogéneo cuya prevalencia está cifrada en un 20% año y se da con más frecuencia en el sexo femenino alrededor de los 30 años. Aunque el colon irritable se consideraba un síndrome funcional, existen hallazgos anatomofisiológicos que demuestran una participación de la inervación parasimpática. El uso de antidepresivos es cada vez más frecuente en esta patología, tanto los antidepresivos tricíclicos como los ISRS. También se han utilizado los ansiolíticos para el control sintomático. Los receptores 5-HT3 Y 5-HT4 están implicados en la sensibilidad y motilidad intestinal. Se ha visto que la psicoterapia y la hipnoterapia son útiles en pacientes con síntomas intermitentes o asociados a situaciones de estrés.