El embarazo es un momento muy importante en la vida de la mujer y comporta numerosos cambios tanto corporales como de su mundo afectivo. El embarazo y postparto en mujeres con Trastornos de la conducta alimentaria(TCA) es complejo y puede conllevar complicaciones tales como abortos, hiperémesis gravídica, preclampsia, diabetes gestacional, bebés prematuros o de bajo peso y mayor incidencia de depresión postparto en pacientes purgativas respecto a la población general; así mismo las mujeres TCA pueden tener dificultades para establecer un vínculo precoz y vincularse con el bebé tras el parto, están descritas también dificultades en la crianza y alimentación del bebé. Por todo lo anterior es preciso un estrecho seguimiento de la mujer TCA y su bebé por un equipo multidisciplinar. Sin embargo, el embarazo puede ser también la oportunidad para que una mujer TCA empiece a cuidarse y resuelva el trastorno. A través de un caso clínico ejemplificamos los pasos a dar por el equipo terapéutico durante los tres trimestres de la gestación y el seguimiento en el puerperio y crianza.