Se trata de un caso clínico de una mujer de 76 años, ingresada en la planta de Traumatología del hospital Universitario 12 de Octubre, debido a una fractura subtrocantérea del miembro inferior derecho, que debido a cuadro de insomnio resistente a fármacos benzodeazepínicos se pautó mirtazapina a dosis de 15 mg / noche, tras lo que desarrolló un síndrome de piernas inquietas. Tras disminución de dosis de mirtazapina la clínica disminuyó considerablemente, y tras retirada de dicho fármaco la clínica desapareció por completo.